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Capítulo 1— El despertar

Ese día, algo se sentía fuera de lugar en el mundo. Tal vez el viento
era muy ruidoso o había algo en el aire, nadie lo sabe. A la hora del
almuerzo, decidí salir y vi a algunas personas reunidas alrededor
conversando. La verdad me gustaría ir a esa tienda de ramen a la
que voy siempre y llenar mi estómago, pero…


“Parece que él ha vuelto a salir…”.


“¿Eh? ¿El que está en Shinjuku? ¿Detuvieron los trenes?”.


Escuché una charla extraña detrás de mí, la curiosidad me
asediaba. ¿Salió? ¿Qué salió? ¿Un monstruo gigante o algo así?


Desafortunadamente, el cielo estaba despejado y no había ruido
alguno que indique una destrucción masiva. Siendo honesta, el que un
monstruo apareciera y devorara la ciudad era una excusa perfecta para
saltearse el trabajo. Creo que está perfectamente bien perturbar la paz,
sólo por un rato. Después de todo, es por una buena causa. Bueno,
como sea, lo realmente preocupante era lo de los trenes. Como todos
saben, mantener buena condición física es una de las misiones
fundamentales de una oficinista. Mientras más tarde llegué a mi casa,
más cansada estaré al día siguiente. Por eso mismo es de suma
importancia para mí regresar a casa lo más rápido posible tras salir
del trabajo. Cosa que es algo complicada de hacer si la red de
transporte no está de tu lado.


Ups, de todos modos, conseguir ramen es mucho más importante que
eso. Aún es mediodía, así que los trenes debería seguir funcionando
para cuando tenga que volver a casa
, pensé mientras corría hacia el
restaurante. La tienda de ramen a la que comúnmente acudo es una
cercana a la oficina. Tienen varios anuncios esparcidos alrededor de
la tienda conmemorando la ocasión en que fueron entrevistados por
la televisión. Aparentemente, les ayudó a publicitarse, pues ahora
mismo hay una larga fila para entrar en la tienda.

“Oh no, ¿Llegué demasiado tarde?”.


“Ah, Señorita Gotou. ¿Comerá aquí también el día de hoy?”.


“Oh, ¿También estás aquí, Uryuu? Me siento algo enferma, así que
vine por un poco de comida grasosa”.


Uryuu era una nueva empleada de la compañía, se desempeñaba en el
mismo departamento que yo. Soltó una pequeña risa, como si pensara,
¿no te hará eso sentirte más enferma?’ De vez en cuando venía a
comer al mismo restaurante que yo. Sentí que sería un dolor en el
trasero ir a buscar otro lugar para comer, así que decidí formarme
detrás de ella. Pero, aunque yo, su Senpai, estaba aquí con ella, siguió
jugando con su teléfono celular. Estos niños de hoy en día, pensé.
Ella tenía una personalidad algo difícil, pero en general aprendía
rápido. He sido su mentora por un tiempo, pero estoy segura de que
pronto será capaz de manejarse por sí misma dentro de la empresa. Es
una chica bastante inteligente.

Uryuu es hermosa.


Cuando le dije eso, me miró completamente disgustada.


“… Es algo desagradable escuchar eso de ti”.


“¡Pero que mocosa tan engreída! ¡Tal vez acepte el perdonarte si
intercambias lugares conmigo!”.


“No gracias. ¿No tendría más sentido que me invitaras a almorzar?
Eres mi Senpai después de todo”.


«Escucha bien, mocosa, no hay nadie en este mundo que tenga el
dinero o la intención de pagarle la comida a alguien de su mismo
sexo. Los hombres pagan las comidas de las mujeres. Eso preserva la
economía y mantiene la tasa de natalidad de una nación estable.
¿Cuál sería el punto de que una mujer le invite la comida a otra?
Además, ya que he estado cuidando de ti, tú deberías ser quien
invitara la comida.»


“Ah, ¿Tal vez sea que piensas que de verdad eres una mujer?”.

“¿…Y no lo soy?”, respondí. Mis ojos se dirigieron hacia la televisión
que estaba en la tienda. El reportero parecía estar gritando, había
pánico en su expresión. ¿Está pasando algo?


“Hm, ¿Está sucediendo algo grande? Ha habido bastante bullicio todo
el día”.


“Oh, no lo sé, acabo de enterarme. Por lo visto hay un tipo con un
cuchillo corriendo por la ciudad atacando a la gente”, dijo ella,
mostrándome la pantalla de su teléfono. Oh, esa cosa en Shinjuku de
antes. ¿Era de eso de lo que estaban hablando? Ya sabes cómo es,
aparece un loco con un cuchillo, mucha gente sale herida…


“Oh sí, antes oí a algunas personas decir que había ‘otro’ en las calles.


¿Estas cosas suceden a menudo?”.


“¿Eh? No, realmente no lo sé… ¿eh?”.


Me di cuenta de que ella miraba detrás de mí, así que me giro para
ver. Estábamos en la entrada del distrito comercial, y no había mucho
tránsito de autos. En la dirección donde estábamos mirando, vimos a
la gente que se dirigía a almorzar detenerse de repente. ¿Qué
pasó?
Pensé. Tenía curiosidad, pero no podía ver nada desde donde
estaba. Así que me paro de puntillas y trato de estirar mi cuello, y vi
como los ojos de todos se abrían de par en par junto con un grito de
desesperación.


“¡Ahh!”.


“¡Corran!”.


En un breve instante, el pánico inundo las calles. Uryuu y yo
estábamos aturdidas, más bien confundidas, por los gritos. Se
acostumbra a ver escenas como estas en los mangas o películas, donde
la gente arranca a correr desesperados, pero el experimentarlos en
carne y hueso es algo totalmente diferente. Los innumerables gritos
sacudían el aire, y mi piel, se puso como de gallina. ¡NO VAYAS AHÍ!, era lo que las innumerables voces en pánico parecían advertirme.


“¡O-oye nos van a separar!”.


“¡Rápido, agarra mi brazo!”.


Oí un grito agudo, esta vez mucho más cerca de mí. Sabía que estaba
en peligro. Sea lo que sea de lo que todos estaban huyendo, era obvio
que se aproximaba. Alguien se estrelló con el hombro de Uryuu,
muchas personas cayeron de bruces al suelo. Parecía la escena de una
película. Podía sentir como mi corazón se aceleraba.


“¿E-estás bien? Levántate…”


Me acerqué a Uryuu y sentí como los pelos en mi nuca se erizaban.
Algo estaba mal, muy mal. A un lado nuestro, había un hombre con
una capucha negra, viendo a Uryuu, como si la estuviera analizando.
No podía creer lo que había frente a mis ojos. Todo el cuerpo del
hombre era azul, como si estuviera pintado, y su silueta era difusa.
Había varios ojos cubriendo todo su cuerpo, moviéndose de un lado a
otro, como si tratara de ver todo lo que había a su alrededor. De sólo
mirarlo sentía náuseas y algo presionando mi pecho. Y por si fuera
poco… unos gruñidos resonaban en el lugar. Los gruñidos venían de
detrás del sujeto frente a mí.


¿Pero qué demonios…?


Un lobo del tamaño de un auto, con un pelaje negro como la noche
más oscura —algo que nunca en mi vida había visto, ni siquiera en
libros —. Un montón de cabeza ensangrentadas recién cortadas
asomaban de su hocico, todas parecían estar mirándome directamente.
Aplastó las cabezas una por una, dispersándolas en pedazos que
parecían escamas de lagarto por el suelo. La escena ante mis ojos
estaba tan alejada de la realidad que no podía ni siquiera producir un grito. El hombre con la capucha sacó algo de entre su ropa, sus
movimientos parecían dibujarse frente a mis ojos.


Era un cuchillo, pero… ¿Qué mierda es eso? Era sorprendentemente
grande y desprendía un color rosa fluorescente. Su mano derecha
estaba teñida de rojo… Me pregunto de quien será esa sangre. El
miedo no me dejaba moverme.


Vergonzosamente, estaba temblando por el pavor abrumador que
sentía. No era como si pudiera llamar a algún policía o algo así. El
tipo del cuchillo apretó su arma en su puño y apuntó hacia Uryuu —
¡Hey, no! ¡No te… no te atrevas!


Antes de que tuviera tiempo de pensar, mi cuerpo se movía y le golpeé
con el puño. En general no soy muy hábil a la hora de pelear o
responder un golpe, pero al parecer, en situaciones extremas, mi
cuerpo se mueve por sí sólo. No puedo centrarme en dar un golpe.
El impacto de un puñetazo sólo se transmite una vez que haces
contacto, así que tengo que estar segura de que le pegare y entonces
vaciar toda mi fuerza en ello. Sí, yo puedo hacerlo. Recuerda las
técnicas que aprendiste en el pasado, y lanza un puñetazo que sea
capaz de demoler tus propios dedos.


Sin embargo, rápidamente esquivó mi puñetazo y decidió apuntarme
a mí en lugar de a mi compañera.


“¡No…!”.


Atravesó el costado de mi cuello y en ese mismo instante sentí como
el calor se desbordaba fuera de mi cuerpo. Mi mano
involuntariamente se posó sobre la herida, y fui capaz de sentir el
sabor de la sangre en mi boca. Lo sabía, en ese instante ya lo sabía,
era una herida terrible. Lo suficiente para morir. Mi arteria carótida
había sido cercenada. Mis rodillas ya no pudieron soportar mi peso y
me desplomé.

El hombre de la capucha se me acercó: “… Tienes que tomar una
decisión. Ríndete ante mí, o muere”.


¿De qué está hablando? ¿Voy a ser asesinada por un bicho raro
como este? Esto no es gracioso, por el amor de Dios.
Lo miré
detenidamente. Él me vio con una cara aburrida, luego se dio la vuelta
y se marchó.


La forma en que me miró… Es como la mirada que tienes al ver un
juguete en el que perdiste interés.


No me puedo mover…


<<Has sido derrotada. Comienza la cuenta atrás de tu despedida>>


Oí una extraña voz, haciendo eco dentro de mi cabeza. Todo lo que
fui capaz de hacer fue sorber mi sangre, que fluía constantemente de
mi cuello. Ya no puedo respirar… ¡Maldición! Me doy cuenta de
que Uryuu me está mirando, sus ojos casi no se ven, están ocultos tras
unas lágrimas. Nunca la había visto de esta manera, fue lo que pensé.


“¡Señorita Gotou! ¡Por favor, por favor no se muera!


<<Eso es imposible, no posees las habilidades necesarias para curar
tus heridas. Las habilidades que actualmente están disponibles para
adquirir son:>>


Justo a un lado de Uryuu, un cuadro azul apareció, en el aire. Había
muchas palabras escritas en esa cosa como pantalla, pero algunas de
ellas estaban escritas en negrita. ¿Qué mierda es eso?, no podía evitar
pensar, aun cuando mi visión ya estaba tan borrosa… Creo que es algo
que todos los oficinistas tienen en común: cuando vemos una pantalla,
nuestros ojos son inmediatamente atraídos por ella. Mis pensamientos
se dirigieron automáticamente a tratar de leer y entender esta pantalla.
A pesar del deplorable estado en el que estaba.


Hm, ¿es una clase de juego?

Por lo que puedo decir, hay algo escrito sobre… magia de ataque. Si
miro más detenidamente la pequeña pantalla azul asemeja al menú
de un videojuego. ¿Cómo funciona esto? ¿Cómo un celular?
Deslizo
la pantalla con mi dedo y muestra varias categorías de elementos.

<<Cuenta regresiva. 10, 9, …>>


Oh, eso suena malo. Lo siento, Uryuu, pero tendré que ignorarte por
un momento.
Observó la palabra “Tratamientos” en la pantalla.


Regeneración LV1 [Sin canto]
Curación LV 1 [8s de canto]
Curación de viento LV 1 [16s de canto]


Todos escritos en negrita. Presioné el que dice ‘Sin canto”. Un
pequeño menú aparece al instante, ¿Estás segura? Junto con las
opciones Sí y No debajo de la pregunta. Sí, sí, sí, estoy segura… Ya
ni siquiera puedo oír la voz de Uryuu, ni los sonidos de la ciudad,
ni… ninguna cosa. Oh, claro, esto es eso de la vida pasando frente a
tus ojos, ¿no?


Oí un pitido en mi cabeza, y el icono de un reloj de arena aparece
frente a mis ojos, casi indivisible. La arena del reloj poco a poco caía
hasta agotarse…


¡Mierda!


Un vapor comenzó a salir repentinamente de mi cuerpo. Sorprendida
solté la mano que me estaba sujetando. Y en ese instante, todo el
sonido de los alrededores volvió a resonar en mi cabeza. Sentí como
si hubiera sido sacada de un profundo rio luego de estar a punto de
ahogarme.


Las personas a mí alrededor, las sirenas de la policía. Todo era tan
ruidoso, tan vivido. Estaba cubierta de sudor jadeando para respirar.
Un escupitajo sangriento goteó de mi boca sobre el asfalto. Uryuu me miraba fijamente, y al vapor que desprendía mi cuerpo, tenía los ojos
abiertos de par en par, no decía ni una palabra. ¿Qué fue lo que
sucedió? ¿Por qué estoy echando humo? ¿Voy a explotar?


El icono del reloj de arena me estaba inquietando. Todavía estaba allí,
incluso cuando mis ojos estaban cerrados, la arena seguía vertiéndose
poco a poco. El dolor poco a poco disminuía, entonces alcé la vista,
aún tirada en el suelo.


“¡¿Qué sucedió?!” Pregunté. Uryuu estaba de pie frente a mí, tratando
de cubrir su boca abierta con sus manos, viéndome fijamente en
completo silencio. Bueno, si yo estuviera en su posición, probablemente también reaccionaría así.


El reloj se detuvo cuando quedaba tan sólo un grano de arena por caer.
Mis heridas se habían curado, así que me levante, aún cubierta de sangre.
<<La regeneración ha avanzado a Lv 2>>


Una voz extrañamente tranquila hizo eco en mi mente. Ahora, viendo
esos recuerdos, puedo señalar —que en ese momento fue cuando mi
vida dio un drástico giro.

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